Es licito que siempre esperemos lo mejor, que anhelemos paz.
Desearía poder sentir menos y actuar más...
Quisiera poder solucionar las situaciones que enfrento y.... vienen palabras y más palabras, que significan mucho al parecer, mas que los hechos mismos. Más que el riesgo. Palabras y palabras, sin sentido. Me declaro incompetente, no se hablar, ni expresar lo que llevo dentro, por lo mismo pido a Dios que me dé las palabras justas, las que sanen, las que alienten. Cuando tenga q hablar, hablaré.
"Es justo que yo sienta esto acerca de todos ustedes, porque los llevo en el corazón, pues tanto en mis prisiones (mis cadenas) como en la defensa y confirmación del evangelio, todos ustedes son participantes conmigo de la gracia."
Porque soy prisionera de mis propias rebeliones, presa de mis propios pensamientos. Llévame a tu luz Señor.
No dejo de confiar, me niego a dejar de creer en lo que tu estableciste y cuanta promesa aún no conozca!. Yo sé que tu me enseñarás algo bueno, solo permiteme ser fuerte para enfrentarlo, valiente para vivirlo. La cobardía la echo fuera, pues eres tu quien me guía.

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[Seamos realistas, pidamos lo imposible]